Jueves, 31 Enero 2019 00:00

La lectura, un problema en la Educación Superior

Fotografìa de dominio público, tomada de Flickr

David Quintana*

 

    En términos generales, la lectura ha sido ampliamente reconocida como una actividad  indispensable para el desarrollo de los ciudadanos a nivel mundial. (Rovira y López: 2017). Constituye un medio que a lo largo y ancho de la historia ha contribuido a la comprensión de la realidad y transformación de la misma, haciendo que su valor resulte incuestionable.

    En el contexto académico, para McNamara, D., Graesser, A., y Louwerse, M. (2012), la lectura es una habilidad imprescindible para todo estudiante, en la medida que existe una estrecha relación entre lectura y aprendizaje, dado que la lectura se convierte en un importante medio que favorece el enriquecimiento y adquisición de nuevos conocimientos. En esta línea, cabe mencionar que en el ámbito universitario “La productividad científica y la pertenencia a la vida académica se vinculan de modo directo con las capacidades de lectura y escritura.”. (Pérez, 2013. p. 27) Situación que denota la importancia de dominar estas habilidades en los diversos niveles del sistema educativo y sobretodo, con mayor énfasis en la Educación Superior.

    En este sentido, según Carlino (2005) se espera que cuando el estudiante ingrese a la Universidad, éste haya desarrollado satisfactoriamente sus habilidades lectoras en un nivel que le permita enfrentar los desafíos que demanda la educación universitaria. Es decir, la capacidad de aprender y dominar conceptos, teorías y procedimientos a partir de la dinámica y densidad de lectura que demanda la Educación Superior.

    Pese a lo anterior, cada vez y con mayor frecuencia, los profesores y las Instituciones de Educación Superior (IES), manifiestan identificar amplias dificultades en sus estudiantes para comprender los textos académicos que necesitan leer, al grado de considerar que, “Es usual que los estudiantes de primer año de universidad realicen una lectura estratégica poco efectiva, puesto que leen sin un objetivo propio. (Carlino, 2005, pág. 69). Es decir, leen porque es una actividad obligatoria y a la vez necesaria. Situación que deja al descubierto la carencia de hábitos de lectura, estrategias e interés por  la misma, lo cual, se convierte para el estudiantado en una actividad sin sentido alguno, más que el de aprobar las asignaturas que demanda la carrera universitaria.

    Se estima que esta situación  incide directamente en el rendimiento académico de los estudiantes, puesto que el éxito o fracaso en la comprensión de los textos especializados de cada disciplina está ampliamente asociado a la capacidad del estudiante para aprender de ellos y, por lo consiguiente para desenvolverse de manera satisfactoria en cualquier entorno educativo. Esto explica que muchos estudiantes terminan frustrados en sus primeros acercamientos con la lectura universitaria, al no contar con los recursos, hábitos y  estrategias necesarias que demanda la práctica de la lectura a nivel universitario, lo cual se manifiesta en un limitado aporte, crítica y comprensión de los textos utilizados en la Educación Superior.

    Es por eso que se considera que en este último nivel educativo, donde la comunicación entre profesores y estudiantes tiene su base en textos disciplinares, el empleo de estrategias de lectura se convierte en una práctica habitual y necesaria. (Graesser, Singer y Trabasso, 1994). Sin embargo, es necesario considerar que en determinadas ocasiones el uso excesivo de  lenguaje técnico o especializado en la bibliografía de las carreras universitarias constituye una limitante para los estudiantes, regularmente al inicio de la carrera, en la medida que no cuentan con bases sólidas que les favorezca y posibilite su comprensión.

    En virtud de lo anterior, acorde a (Cassany y Morales, 2008) la lectura y la escritura de textos académicos y/o científicos, es una tarea relevante, que requiere esfuerzo, tiempo y práctica, y que ésta no ocurre de manera natural, sino mediante una continua práctica, puesto que las habilidades y los hábitos de lectura pueden desarrollarse en todas las etapas de la vida, mediante la práctica y el abordaje de textos adecuados.

    En suma, la praxis cotidiana, en muchas Universidades  muestra a primera vista, un déficit de práctica de lectura, al considerar que en la mayoría de las ocasiones, los estudiantes, tienen poco acceso a lectura, leen para aprobar un examen, el tiempo dedicado a la lectura se torna insuficiente, la inversión hacia la misma, no corresponde con lo esperado, al leer un texto presentan dificultades para comprenderlo, estas y otras situaciones han generado que la lectura llegue hasta  considerarse desde la perspectiva de los estudiantes “una forma de castigo.”

    La práctica de la lectura a nivel universitario, ha constituido un problema histórico, altamente complejo para las Instituciones de Educación Superior, quienes ven en la lectura, una situación que debe ser  investigada mediante el desarrollo de estudios serios que posibiliten la formulación de estrategias que contribuyan a reducir la problemática. En el sentido, que no se trata  sólo de hacer que los estudiantes lean más, sino que puedan leer y al mismo tiempo desarrollen las competencias para crear escritura en la disciplina que estudian.

 

Referencias bibliográficas:

- Carlino, P. (2005). Escribir, leer y aprender en la universidad: una introducción a la alfabetización académica. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica de Argentina.

- Cassany D., & Morales. (2008) Leer y escribir en la universidad: Hacia la Lectura y la Escritura crítica de géneros científicos Universitat Pompeu Fabra, Departamento de Traducción y Filología, Ramblas 30-32, Barcelona, España.

- Graesser, A., Singer, M. y Trabasso, T. (1994). Constructing inferences during narrative text comprehension. Psychological Review, 101, 371–395.

- McNamara, D., Graesser, A., y Louwerse, M. (2012). Sources of text difficulty: Across genres and grades. Measuring up: Advances in how we assess reading ability. Maryland: Rowman & Littlefield.

- Pérez, A. M. (2013). ¿Para qué se lee y se escribe en la universidad colombiana? Caracterización de prácticas de lectura y escritura en 17 universidades. REDU, 1-24.

- Rovira Álvarez, Y. López  Calichs, E. (2017) La lectura en la enseñanza universitaria. Rev. Ciencias Médicas de Pinar del Río. Mayo-junio, 2017; vol. 21(3)386-398. Recuperado de http://scielo.sld.cu/pdf/rpr/v21n3/rpr13317.pdf

 

* Investigador y catedrático de la Universidad Luterana Salvadoreña

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