Viernes, 20 Febrero 2015 00:00

Situación actual de gobernabilidad y democracia en El Salvador

Mauricio Manzano*


1. Introducción
En este ensayo se utilizan dos conceptos: gobernabilidad y democracia, de forma operativa, es decir, como instrumentos que nos ayuden a medir la capacidad del gobierno para dar respuesta a los problemas económicos, sociales y políticos del país. La pregunta que sirve como guía es ¿existe gobernabilidad y democracia en El Salvador?


La gobernabilidad es la capacidad de los sistemas democráticos para aprobar, poner en práctica y mantener decisiones necesarias para resolver los problemas sociales de un país1. El concepto de democracia que utilizamos es tomado de la doctrina política, concebida como una forma de vida en sociedad, que enarbola los valores de respeto a los derechos humanos, la protección de las libertades civiles, de los derechos individuales, la igualdad de oportunidades en la vida política, económica y cultural de la sociedad.


2. El descrédito de los políticos y de la política
Los políticos han caído en una crisis de credibilidad. El descrédito particular se extiende en general a la política. Es frecuente escuchar de los ciudadanos respecto a los políticos “no luchan por los demás sino por sus propios intereses” “se han alejado de la gente” “todos son iguales”, “no trabajan” “no hay oportunidad para los jóvenes” etc. Con estas expresiones despectivas se descalifica los políticos de manera personal y, por extensión, a la política en general.


La encuesta de la UCA (Iudop-UCA, diciembre 2014), deja ver que en los nivelas más bajos de la confianza pública figuran los partidos políticos y la Asamblea Legislativa. En la última encuesta, enero 2015, un 56.7% cree que las elecciones son una pérdida de tiempo porque las cosas nunca cambian. La encuesta también señala que un 38.2 de los ciudadanos no tiene simpatía por ningún partido político (Iudop-UCA enero 2015). Por su parte, la encuesta de la Universidad Francisco Gavidia revela que un 38% de los ciudadanos cree que el gobierno no ha realizado ningún logro sustancial en el país. Además reprueban el trabajo de los diputados con 4.9 en una escala de 10 y el 40% expresan que ningún partido ha realizado un buen trabajo (CEC-UFG, febrero, 2015)


Esta percepción negativa de la población hacia los políticos es derivada, entre otras acciones, de los actos de corrupción que se han conocido, del uso y abuso de los recursos del Estado por parte de ciertos políticos, promesas incumplidas etc. Por otra parte, la “campaña sucia” en los periodos electorales de algunos partidos políticos que deja ver: un déficit teórico en los análisis, una ausencia de propuestas concretas a los problemas que angustian a la población y estas acciones acrecienta el grado de polarización de la sociedad. 


El gobierno de la República reconoce que “superar esta polarización es uno de los mayores desafíos nacionales, porque al no haber acuerdos básicos sobre el tipo de sociedad y de país que se quiere, hay poco espacio para la definición de políticas de Estado y la consecuente construcción de certidumbre institucional. (PQD 2014-2019). Sin embargo en la práctica sigue reinando la desconfianza, el diálogo poco transparente y los partidos políticos son las principales instituciones que fomentan la polarización. Sin duda, los políticos han caído en un desprestigio social y, actualmente, son los menos confiables en la sociedad salvadoreña.


3. Políticas económicas inconsistentes
La situación económica actual del país está en la “cuerda floja” Según la Encuesta de Hogares de   Propósitos Múltiples del 2013 a nivel nacional un 29.6% de los hogares se encuentran en pobreza. En el área urbana el 26.2% de los hogares viven en pobreza; el 5.7% en pobreza extrema y el 20.5% en pobreza relativa. En el área rural un 36.0% de hogares se encuentran en pobreza, el 9.8% en pobreza extrema y el 26.2% en pobreza relativa (EHPM, junio, 2014).


Sin embargo, una encuesta de la UCA, revela que un 59.8% de personas afirman que la economía se mantiene igual; un 29.6 opina que empeoró y un 63.8 asegura que el costo de la vida aumentó en el 2014, y un 26.3% de la población afirma que la razón principal por el alto costo de la vida es el desempleo (Iudop-UCA, noviembre 2014). En la encuesta de enero 2015, un 48.4% opina que la situación económica ha empeorado y 29.6% opina que sigue igual. A la pregunta si la situación en general esta mejorando o empeorando un 64.3 dice haber empeorado y un 21.4% opinó que sigue igual (Iudop-UCA, enero, 2015). En la misma línea la encuesta de la Universidad Francisco Gavidia revela que el segundo gran problema, después de la inseguridad, es la economía, el 56.9% dice que empeoró y un 36.2% opina que sigue igual (CEC-UFG, Febrero, 2015).


En suma, la población percibe que las políticas económicas implementadas por el gobierno no son alternativas sólidas para enfrentar el problema de la pobreza en el país, hay un desencanto generalizado emanado de la situación económica real que viven muchos salvadoreños.


4. Violencia social
La investigación sobre la situación de seguridad en El Salvador de la UCA, afirma que en los últimos 23 años se han asesinado 73 mil personas. Respecto al número de desaparecidos no se tienen registros, pero del año 2009 al 2013 fueron reportados 4,786 casos de desaparecidos2. Este número de víctimas es bastante proporcional con las victimas de los 12 años de guerra.


En la misma línea, la encuesta de finales del 2014, el 69.3 % de la población opina que la delincuencia aumentó (Iudop-UCA, noviembre 2014). La preocupación se mantiene, en la encuesta de enero un 63.1% de los ciudadanos manifestaron que el principal problema que en la actualidad enfrenta El Salvador es la delincuencia e inseguridad (Iudop-UCA, enero 2015). Por su parte en la encuesta de la Universidad Francisco Gavidia un 56.9 dice que la situación de seguridad ha empeorado y un 36.2 opina que sigue igual (CEC-UFG, febrero, 2015).


5. Conclusiones
Desde los datos utilizados, emanados por instrucciones académicas serias, en adecuación a las categorías que nos guían la pregunta podemos concluir que las decisiones que se han tomado para solucionar los problemas más urgentes de la población como: la violencia, la economía y el empleo, no han dado buenos resultados, al contrario, la población opina que la situaciones ha empeorado.


En relación a la política, se siguen observando las mismos rostros antiguos, y los pocos jóvenes que surgen no parece que obedecen a una apertura de los partidos políticos; sino a un marketing electoral, es decir, atraer votos para conservar y prolongarse en el poder. Los derechos humanos, la protección de las libertades civiles, los derechos individuales, la igualdad de oportunidades en la vida política, económica y cultural, la impunidad etc., siguen siendo temas pendientes.


Se reconoce que se hacen esfuerzos, pero son insubstanciales. Las políticas que se requieren para revertir la situación angustiosa que vive la mayor parte de la población actual tienen que apuntar a la estructura, es el sistema el que está en crisis. La gobernabilidad y la democracia, condición imprescindible, sigue pendiente.

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1.Cfr. Artiga, Raúl (2007) Gobernabilidad y democracia en El Salvador. UCA-editores, pág., 29.
2.Cfr. Iudop-UCA (2014) La situación de la seguridad y la justicia 2009-2014, San Salvador, pág., 21.


* Investigador y catedrático de la Universidad Luterana Salvadoreña.

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